| Introducción El
póquer draw es probablemente la forma de póquer más antigua
y la más popular en España. En esta variedad, no tienes la oportunidad
de ver ninguna de las cartas del oponente, por ello es una de las modalidades
en la que cuentan más las habilidades para engañar al adversario,
pues la única información que tienes sobre su posible jugadas es
lo que apuesta y el número de cartas que cambia. El
juego En Five Card Draw recibes
cinco cartas cubiertas. Dependiendo de las normas del lugar en el que juegues,
en algunos casos puedes cambiar las cartas que quieras y en otros cuatro como
máximo. Se reparten cinco cartas cubiertas a cada jugador, y comienza hablando
el jugador situado a la izquierda del repartidor. En caso de que no haya límite
de apuesta, el primer jugador puede apostar las fichas que quiera y el resto de
jugadores pueden ver la apuesta para continuar en el juego o retirarse. Después
de la primera ronda de apuestas, los jugadores que quedan en la partida desechan
las cartas que no les interesan por otras del mazo, también cubiertas,
y tiene lugar la segunda y última ronda de apuestas, en la que gana el
jugador al que no le vean la apuesta o en caso de que la vean que tenga la jugada
más alta. Consejos Es
recomendable (a no ser que quieras marcarte un farol) no ver la apuesta con menos
de un par alto en tu mano. Ten en cuenta de que los otros jugadores pueden intuir
a qué jugada vas por el número de cartas que cambias, por ejemplo,
si cambias tres cartas, los otros jugadores pensarán que tienes un par.
Es conveniente también no cambiar el mismo número de cartas en todas
las partidas cuando vas a por la misma jugada, pues los jugadores expertos se
darán cuenta de la jugada a por la que vas. Hay varias formas de marcarte
un farol. Si no cambias ninguna carta o cambias sólo una, parecerá
que tienes una buena jugada (dobles parejas como mínimo), pero si haces
faroles no repitas el mismo durante muchas jugadas porque se darán cuenta. |